sábado 21 de noviembre de 2009

Dibujantes - Un finde rosarino



El fin de semana pasado fuimos a Rosario, al evento Dibujantes. Cuando aprenda a subir videos, subo algo. Tengo gran aprecio por Osvaldo Laino, el director de la mítica revista Dibujantes. Si alguno pudo ver ese material, seguro lo habrá disfrutado tanto como yo. Gracias a esos "documentos" tuve la posibilidad de reconstruir parte de la historia de la historieta argentina. Apoyo con fuerza el proyecto de su digitalización para que todos, investigadores, lectores, seguidores, tengamos a mano un material valioso. Bueno, nada más, un post cortito.....estoy con mucho trabajo!. Salú.


martes 17 de noviembre de 2009

Saldos de una experiencia...



Si el lugar que ocupa la cultura gráfica y la experiencia visual en la cultura moderna suscitó preguntas que se remontan a dilemas o cuestiones de orden filosófico del tipo ¿qué es una imagen? resulta, por lo menos curioso, que el banco de imágenes que provee la historieta haya permanecido durante tantas décadas inexplorado. Y ello me lleva un problema que tenemos que afrontar los investigadores del medio. Ya no tenemos que pelear en la academia la legitimidad del objeto. Algunos de nosotros, hemos obtenido becas, premios, publicado libros teniendo a la historieta seria y humorística en el centro de nuestras inquietudes. Es decir, la historieta no es ya un "objeto menor" en la ciencia social. A diferencia de los pioneros a los que hice referencia en otro posteo, corremos con sendas ventajas comparativas. Sin embargo, las limitaciones son de orden epistemológico y metodológico al punto que estos escollos, muchas veces, perjudican dramáticamente nuestros trabajos. Ya sabemos que el objeto es extremadamente complejo desde un punto de vista cualitativo y cuantitativo. El hecho es que estas producciones artísticas, masivas y populares (con todas las contradicciones y tensiones que ello supone en términos analíticos) constituyen un objeto ex-céntrico o en la periferia de la crítica de arte y el área de estudios visuales en general, hace que el trabajo con archivos fuentes, la indagación empírica, resulten una tarea ardua y dificultosa. Lo digo sin rodeos: no hay políticas públicas de resguardo de estos materiales gráficos. La importante cantidad de escritos que circularon en catálogos y muestras, los testimonios que nos ofrecen las semblanzas y homenajes, constituyen (en muchos casos) inventarios particulares del gusto. Los eventos y textos periodísticos nos acercan nombres, revisitan publicaciones, describen tiras, historietas, nos remontan a personajes de "ayer y hoy", reproducen entrevistas. Y como como textos de divulgación han sido muy útiles a todos los que emprendimos investigaciones y tesis de posgrado. Aún con sus datos erróneos, aunque constituyan en ciertos casos, reservorios de historias oficiales acríticas y laudatorias, son una buena fuente y base de consulta para pensar una zona de producción que hasta el momento se había "resignado" o acotado a rendir tributo y resaltar con nostalgia un pasado "nacional, popular y peronista" quizá, más venturoso. La fórmula géneros mayores y géneros menores sirvió en muchos casos para mantener el legitimismo del margen y no volver sobre las producciones para pensar su dimensión conflictiva, polémica y política. Quiero decir, sostener la marginalidad de estos objetos funcionó como desvío respecto del argumento hegemónico del arte y obturó, en este sentido, el cuestionamiento o la discusión crítica del cano artístico. En tanto documentos gráficos o mejor aún, en tanto textos culturales, las series de historieta, las tiras de los diarios, los álbumes y novelas gráficas, las historietas cualquiera sea su estilo, formato o modo de circulación, son un acervo que permite indagar desde un punto de vista estético y sociológico distintas inflexiones de la sociedad. Si hoy conocemos algo de la sociedad del siglo XVIII, por ejemplo, gracias a la correspondencia epistolar, la prensa y los libros, otras generaciones, sin duda, conocerán algo de las sociedades del siglo XX gracias a las historietas y las tiras de chistes de los diarios. Habrá que conservarlas para entonces. Y para cerrar con esto, el desafío de la construcción de archivos hemerográficos es una posta que en tanto no constituya una preocupación de las políticas públicas y en tanto quede en manos de coleccionistas solidarios, ya es un punto de partida en nuestras metas de investigación. Mientras escribimos tesis y tesinas, presentamos ponencias, escribimos artículos sobre estos temas o publicamos libros, producimos archivos. Escribimos una historia de la historieta y producimos una memoria de la historieta: compramos en mesas de saldo y librerías de viejo revistas prácticamente agotadas, realizamos entrevistas a dibujantes, guionistas y editores y resguardamos esos vídeos y grabaciones. No podemos dejar de estas conscientes de esta empresa. Obviamente, ello supone una responsabilidad a la vez que un desafío. La magnitud de este trabajo conlleva, sin duda, muchas falencias y carencias que sería necesario ajustar. Hacen falta más recursos técnicos, mayor difusión de las actividades, políticas de acceso a los materiales, inversión pública para construir archivos y catálogos, promoción de la lectura de historietas en las escuelas, formación académica en el área, organización de jornadas y paneles de debate, publicaciones y coleccionistas especializadas, reconocimiento del campo en los medios masivos, etcétera...
Lo importante es no bajar los brazos. Sigo otro día...!


Simposio - Parte Uno (a modo de balance)

En el campo de las literaturas dibujadas o de las narrativas gráficas y más puntualmente del humor gráfico y la historieta todo está por hacerse. El balance del Simposio de “Artes Secuenciales Cultura, Historia y Sociedad” (sábado 7 de noviembre), por lo tanto, no puede alejarse de esa perspectiva. Las exposiciones dieron por resultado un “mapa esquelético” de investigación: abordajes semióticos, históricos, análisis de casos, teorizaciones sobre los cruces entre el arte y el mercado, trabajos recortados sobre una periodización determinada, miradas inscriptas en la teoría bourdiana, distintas tradiciones historiográficas, sociológicas, estéticas. La misma formación de los ponentes daba cuenta de esa multiplicidad de perspectivas: algunos provenimos de la carrera de Ciencias de la Comunicación, otros de Historia del Arte, de Letras, de Historia, de Sociología. Y claro, nuestras formaciones de postgrado nos fueron llevando por recorridos más específicos. Pero lo que me interesa señalar es que si algo manifestó este encuentro es que la reunión de investigadores de distintas ciudades del país, abocados a trabajos sistemáticos y rigurosos, señala por lo menos un síntoma que no debería ser soslayado ni pasar desapercibido en la historia del campo. La producción actual no es la misma (y aquí no emito juicios de calidad o emito juicio crítico) que los trabajos aislados, fragmentarios, asistemáticos que produjeron Masotta, Rivera, Steimberg, Romano, por nombrar a los referentes que “abrieron el juego” y tomaron a la historieta como objeto de estudio. Todos los expositores en sus lecturas dieron cuenta de esas perspectivas ya sea para discutirlas, superarlas o tomarlas como “punta de lanza”. Toda investigación que tenga por objeto la historieta seria o humorística, no puede eludir esas incursiones. Pero claro, esos trabajos difieren sustancialmente de los que se están escribiendo o los que ya se concretaron. En primer lugar, porque esta nueva corriente (creo que el Simposio permitió advertir precisamente eso, hay una nueva “corriente” de estudios en el área) funciona en un marco institucional muy preciso: la academia. Y ello establece reglas de juego tales como la presentación de papers, la asistencia a Congresos y Jornadas, la publicación en revistas con referato, etcétera. Lo que implica el desarrollo de una escritura sujeta a las normas de la ciencia social y no del ensayo: con criterios metodológicos explícitos, con relevamiento y uso de fuentes sistemáticas, con elaboraciones conceptuales y demostraciones empíricas, con un marco teórico definido y en una periodización determinada. Todo ello atañe al modo de producción de la investigación en Ciencias Sociales. Ahora bien, ello me introduce a una hipótesis: la historieta entra a la academia cuando finaliza su etapa expansiva. Es decir, el historiador o el sociólogo, aparece allí cuando el objeto puede ser cosificado, o mejor dicho: cuando estos textos pueden historizarse, cuando permiten advertir que son lenguajes privilegiados para analizar la sociedad y sus representaciones visuales.El objeto vacante deviene así, en objeto de interés sociológico y estético y pasa de ser una zona desatendida en el área, a ser un campo en creciente exploración (y explotación, digamoslo ya). En resumen y si bien en formación todavía, puede hablarse con cierta seguridad que en los últimos años se produjo nueva empiria en el área de estudios de la historieta y que estos abordajes desde distintas disciplinas y tradiciones de estudio, nos tiene como actores. Y como punto de clausura y apertura de este balance, en mi rol de organizadora y coordinadora del Simposio, me cabe la autocrítica y la propuesta superadora. En otro post la sigo….

martes 10 de noviembre de 2009

Tras el Simposio, una píldora.


Hola. Tras el Simposio de Artes Secuenciales que tuvo a la historieta y a humor gráfico como protagonistas, tenía ganas de armar un lindo informe de todo lo sucedido el sábado pasado. Como estoy a las corridas con el libro que tengo que entregar sí o sí mañana voy a tomarme unos días. A modo de ejemplo, subo esta imagen. Gracias a Diego Agrimbau, tenemos registro de todo lo acontecido: desde las "serias y sesudas" exposiciones hasta las charlas entre vinos y cafeces (sin duda más divertidas e interesantes) que nos tuvieron como protagonistas por la tarde. Entre otros tópicos, Federico Reggiani sigue sin entender porqué Pablo Turnes se quiere pelear con él, Roberto von Sprecher y yo discutimos sobre el campo y el canon, Mara Burkart trafica una poderosa cantidad de Hortensias compradas a un sospechoso librero, Silvia Ornelas compra un Crepax falso, Lucas Berone es ovacionado por la crítica, Florencia Levín se va a la cumbrecita, Iván Lomsacov nos lleva a comer a un sitio estupendo y Diego Agrimbau se pregunta, para qué cornos acompañé a mi mujer a este viaje delirante. A Fede Rubenacker, no sabemos porqué lo perdimos la noche lluviosa del viernes y no lo volvimos a ver. Haré un informe, formal y serio cuando vuelva a la vida. El evento lo amerita. Abrazos!!.

miércoles 28 de octubre de 2009

Rozagantes y Regordetes


Ese niño "que queda blanquísimo" con Palmolive me hace acordar a un bebote que tenía en mi infancia y al que había bautizado con el nombre de mi hermano, lo que hacía que mi muñeco terminara la mitad del tiempo adentro del inodoro o en el tacho de basura de la cocina. Ahora bien, esta publicidad me parece excepcional por dos motivos. Por un lado, nótese que la estrategia del publicista es infundir seguridad a las madres asegurando que "el 86% de los médicos" recomienda el producto. La cifra estadística funciona como discurso pseudo cientifico. A la manera de las actuales publicidades "Lisoform mata el 99% de los gérmenes" o "9 de cada 10 odontólogos recomiendan Colgate". Por el otro, el discurso está puesto en el cuerpo saludable, que se higieniza, que come, que no se enferma. El aviso produce un dispositivo de la salud cuando está vendiendo un producto de belleza.La secuencia historietística no hace referencia únicamente a un cuerpo limpio, lo que ofrece, por sobre todo, es un cuerpo sano. La estrategia apela a la madre cuyo mayor temor es que su hijo "no esté saludable" y de allí la efectividad del aviso de los 40. Las buenas madres de los 40, los bañaban con Palmolive... las buenas madres de hoy alimentan a sus niños con Danonino. Los desplazamientos entre alimento/medicamento y belleza/salud fundan relaciones más complejas que el simple enunciado: "somos lo que comemos" o "cuidemos nuestro cuerpo". Tratándose de madres incautas o primerizas, el aviso de Palmolive al igual que muchas publicidades actuales, terminan construyendo un catálogo de casos clínicos, patologías y temores. Por suerte, todavía con agua y jabón alcanza.

martes 27 de octubre de 2009

Vintage - Palmolive y Colgate


Mientras termino de armar el libro que tengo que entregar mañana y padezco el pedido de autorización de cada imagen para publicar (aprovecho para hacer un reclamo a la solidaridad, el que tenga datos sobre los herederos de Hugo Pratt o Alberto Breccia, me escribe?) cuelgo estas dos preciosas ¿historietas? publicadas en la revista Labores, Suplemento Mensual de Vosotras. 1949. Bajo consejos del tipo "Prepare el cutis de su bebita para el futuro de esa colegiala que tanto puede influir sobre la felicidad y éxito de su vida de mujer" se imparten modelos de belleza y siguen patrones de gusto. Nada me conmueve más que la señora con "mal aliento". ¿No es desgarrador? Chicas: tienen un tubo de Colgate Total 12 en el baño?
Hay pilas de publicidades más de este tenor y no difieren demasiado de muchas historietas de la época dirigidas al "género femenino". El tema da para mucho. Voy a postear más sobre ello cuando tenga más pilas y tiempo!. BESOS.

sábado 24 de octubre de 2009

Simposio - Data

Hola, quería avisar porque me estuvieron preguntando varios los datos de ubicación, costos, horarios, etc..

El Simposio de "Artes Secuenciales: cultura, historia y sociedad" (Facultad de Filosofía y Humanidades, Universidad Nacional de Córdoba) se desarrollará el sábado 7 de noviembre de 9.30 a 13.30.

Quienes asistan al mismo, acceden a las actividades de las XIII Jornadas de Investigación del Área Artes (5, 6 y 7 de noviembre). El Simposio se desarrolla como una actividad paralela a los paneles y mesas de las Jornadas. Los asistentes deberán abonar $40.

Datos de Ubicación:

Sede CePIA/ Escuela de Artes/ Av. Medina Allende s/n – Ciudad Universitaria
Facultad de Filosofía y Humanidades
Universidad Nacional de Córdoba
Teléfono: 4334110Fax: 4334056
Correo Electrónico:cepia@ffyh.unc.edu.ar

En el sitio de la Facultad de Filosofía y Humanidades tienen un mapa con la ubicación geográfica del Cepia (Centro de Producción e Investigación en Artes) y desde esta dirección pueden bajar el Programa Completo de las Jornadas y el Simposio

Bueno, nada más para este Boletín. Ojalá nos veamos allí. Planeamos almuerzo post simposio y juerga. Besos.